
El recreo: sin duda el lugar preferido de todos los niños-as de un Colegio.
El de el Joaquín Costa consta de una pista de fútbol, una de balonmano, dos de baloncesto, juegos infantiles y una caseta para duchas-vestuarios-baños, además de un pequeño parquing para los profes.
Esta es la salida-entrada para los mayores, hasta que se mezclaron, esta parte del recreo era solo para niños.

La pista de futbito, ligeramente elevada sobre el resto del recreo, actualmente igualada para evitar los muchos "accidentes" que provocaba

La caseta y la salida directa desde el comedor, antigua piscina (la nave central). Al lado del árbol de la derecha, donde hay un banco, recuerdo que había un enorme bloque de piedra.

El muro, siempre ocupado con niños jugando a los cromos y lugar por el que se colaban pelotas de fútbol a la calle. En ese caso, todos a gritar: Pelooootaaa, Pelooootaaaa... hasta que algún viandante la devolvía.

El aro de la pared, ¡cuántas teorías se han escuchado sobre su finalidad! La mejor la que decía que allí se ataban como a un burro, a los niños que se portaban mal.

Vista general de la parte izquierda (antíguamente niños) del recreo.

La palmera. ¿puede ser que sea la misma palmera? No ha podido aguantar los miles de niños que hicimos de tarzán en sus ramas. Allí estaban los únicos columpios: unas barras paralelas, un semicírculo, el tobogán (resbalizaculos o desbalizaculos) y el castillo.

Vista del edificio desde la parte derecha del recreo (niñas antíguamente)
Arquitectónicamente, impresionante

La zona de juegos para los más pequeños, con su arenero, ruedas, columpios y el suelo acolchado. Antes teníamos las cabezas más duras.

Entrada-salida de los más pequeños con su rampa y todo. Este rincón les debe de parecer inmenso.

La puerta de entrada-salida al Colegio

La fuente. Aquí se formaban filas enormes. Recuerdo la costumbre de frotar las manos con la parte superior, eso lavaba las manos.

Y lo más feo de todo el Colegio: la caseta vestuarios-ducha-baños. Un horror construido en los 80 que desentona totálmente con la magnífica arquitectura del edificio, además de estar en medio del recreo. A ver si la piqueta hace algún día justicia, y la derriban y la construyen en cualquier esquina del recreo.